Es posible que haya oído hablar de esta enfermedad con otro nombre, como “hígado graso no alcohólico”. Durante muchos años se utilizó este término, pero hoy en día ya no se recomienda y está quedando en desuso.
¿Por qué se ha cambiado el nombre? Porque ese término explicaba la enfermedad por lo que no era (no relacionada con el alcohol), pero no ayudaba a entender cuál es su causa real. Además, podía generar confusión o malentendidos. Actualmente sabemos que, en la mayoría de los casos, esta enfermedad no tiene nada que ver con el alcohol, sino con problemas del metabolismo, como el sobrepeso, la obesidad, la diabetes o el colesterol elevado.
Por este motivo, los especialistas utilizan ahora un nombre más adecuado y claro: enfermedad hepática grasa asociada a disfunción metabólica, conocida también por sus siglas en inglés como MASLD. Este cambio de nombre no es solo una cuestión de palabras. Refleja una nueva forma de entender la enfermedad y de abordarla, centrándose en mejorar la salud general y no únicamente en tratar el hígado.
Y esto nos lleva a la siguiente pregunta:
