El carcinoma hepatocelular, también llamado hepatocarcinoma, constituye aproximadamente el 80 % de los cánceres que afectan primariamente al hígado. Cada año se detectan en España 6.499 nuevos diagnósticos y alrededor de 850.000 en todo el mundo. A escala global, es el sexto tipo de cáncer más frecuente. Además, ocupa el tercer lugar como causa de muerte relacionada con el cáncer, con cerca de 800.000 fallecimientos anuales.

En la actualidad, su incidencia está aumentando, principalmente por el crecimiento de los casos de hígado graso no alcohólico. Aproximadamente el 75 % de las personas diagnosticadas son hombres y la mayoría de los casos se identifican a partir de los 45 años.

Las regiones con mayor incidencia de este tumor son Asia y África Subsahariana, lo que se relaciona con una mayor prevalencia de la hepatitis B en estas zonas. En cambio, en Norteamérica, Japón y Europa, la causa más relevante del carcinoma hepatocelular hasta ahora ha sido la infección por el virus de la hepatitis C.

Síntomas y diagnóstico

Los síntomas del carcinoma hepatocelular suelen ser poco específicos. De hecho, muchas personas no presentan ningún síntoma en el momento en que se establece el diagnóstico.

Cuando aparecen, los signos más habituales incluyen cansancio persistente, pérdida de peso sin causa aparente o molestias y dolor en la zona abdominal.

La herramienta fundamental para su detección es el cribado mediante ecografía cada seis meses en personas con fibrosis avanzada o cirrosis previa. Sin embargo, a pesar de este seguimiento, un número importante de casos se identifica cuando la enfermedad ya se encuentra en fases avanzadas.

El diagnóstico precoz permite instaurar tratamientos que logran una supervivencia superior al 70% a los 5 años.

Causas

Las causas más relevantes del carcinoma hepatocelular son las siguientes:

  • Cirrrosis hepática previa: es el principal factor de riesgo y la causa más frecuente asociada a este tipo de cáncer de hígado. La cirrosis puede ser secundaria a cualquier enfermedad que dañe al hígado de manera cronica, incluyendo las hepatitis virales, el alcohol y los factores de riesgo metabólicos. Existen también otras causas menos habituales, como la hepatitis autoinmune, la enfermedad de Wilson, las enfermedades colestásicas del hígado, el déficit de alfa 1 antitripsina o la hemocromatosis.
  • Fibrosis avanzada: es el estadio de cicatrización del hígado que precede a la cirrosis. El riesgo de hepatocarcinoma es menor que en la cirrosis, y las causas que pueden llevar a una fibrosis progresiva son las mismas que derivan en cirrosis.
  • Hepatitis B: el virus de la Hepatitis B es particularmente carcinogénico, pudeindo ocasionar tumores incluso en pacientes sin fibrosis avanzada o cirrosis. Aquellos con mayor riesgo incluyen los familiares de primer grado de personas con hepatocarcinoma y personas originarias de países endémicos (hombres mayores de 40 años y mujeres mayores de 50 años).

Medidas preventivas

Las principales estrategias para prevenir el carcinoma hepatocelular se basan en evitar o controlar la enfermedad hepática de base. Estas son las medidas más eficaces:

  • Vacunación frente a la hepatitis B: la vacunación universal, vigente en España desde 1982, ha logrado reducir la aparición del carcinoma hepatocelular en varias regiones del mundo, principalmente en Asia. Aun así, en la actualidad se estima que cerca de 400 millones de adultos en todo el mundo siguen infectados por este virus.
  • Detección y tratamiento de la hepatitis C: existen diversos factores de riesgo para la infección, como el consumo de drogas por vía intravenosa, haber recibido transfusiones de sangre antes de 1987, haber nacido de una madre con hepatitis C activa en el momento del parto, mantener relaciones sexuales de riesgo (principalmente relaciones sexuales anales sin protección), la exposición laboral (principalmente entre trabajadores del ámbito sanitario o de prisiones), así como la realización de tatuajes o piercings con material no desechable o adecuadamente esterilizado. En los últimos años se han desarrollado tratamientos muy eficaces que permiten curar la hepatitis C. Si se administran en fases tempranas de la enfermedad hepática, pueden prevenir la aparición de cirrosis y reducir el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular en el futuro.

Prevención cáncer de hígado

  • Limitar el consumo de alcohol: es fundamental evitar el abuso de alcohol en la población general y, especialmente, en personas con enfermedad hepática previa. No existe una cantidad segura de ingesta de alcohol. Dicho esto, se considera un consumo perjudicial la ingesta casi diaria superior a 40 gramos de etanol al día en hombres (más de 4 Unidades de Bebida Estándar, UBEs) y superior a 24 gramos al día en mujeres (más de 2 UBEs), lo que equivale a más de 21 UBEs semanales en hombres y 14 en mujeres. Una Unidad de Bebida Estándar equivale a un vaso pequeño de vino, una lata de cerveza o un chupito de licor. Superar estos límites duplica el riesgo de padecer enfermedades del hígado (hasta un 60 % desarrollará alteraciones hepáticas a los 10 años), además de otros problemas de salud y cánceres asociados.
  • Modificar el estilo de vida:
  • Controlar el peso corporal
  • Realizar actividad física de forma regular
  • Seguir una alimentación saludable
  • Vigilar y tratar los factores de riesgo cardiovascular, como la obesidad, la diabetes, la hipertensión y la hipercolesterolemia.Dejar de fumar: el tabaquismo también se asocia a un mayor riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelular.

Referencias bibliográficas

Bray F, Laversanne M, Sung H et al. Global cancer statistics 2022: GLOBOCAN estimates of incidence and mortality worldwide for 36 cancers in 185 countries. CA Cancer J Clin 2024;74:229–63.

Contenido revisado en 2026 por:

Marta-Tejedor

Dra. Marta Tejedor Bravo

Unidad de Hepatología y Trasplante de Hígado. Profesora asociada. Univ. de Iowa

Contenido original por:

FEAD - Fundación Española del Aparato Digestivo

Dra. Susana Llerena Santiago

Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV), Santander

Enfermedades, síntomas y pruebas diagnósticas

Información clave para tu salud diaria