El tratamiento de la insuficiencia pancreática exocrina se basa fundamentalmente en la administración por vía oral de enzimas pancreáticas. Estas se presentan en cápsulas que contienen minimicrosferas con enzimas digestivas. Su función es ayudar a digerir los alimentos, por lo que deben tomarse con cada una de las comidas del día. La cantidad de cápsulas necesaria en cada toma varía según el volumen de la comida y su contenido calórico y en grasas.
¿Tiene usted que cambiar su dieta si padece IPE?
Tradicionalmente, se aconsejaba a las personas con insuficiencia pancreática exocrina seguir una dieta baja en grasas. Sin embargo, estudios más recientes han demostrado que este tipo de dieta no solo puede resultar insuficiente para controlar los síntomas, sino que además puede agravar el déficit de vitaminas liposolubles ya existente y empeorar el estado nutricional global. Actualmente se sabe que una dieta con un aporte adecuado de grasas mejora la eficacia del tratamiento con enzimas pancreáticas. Por este motivo, no se recomienda una dieta pobre en grasas en estos pacientes.
Si tengo IPE, ¿tengo que tomar enzimas pancreáticas?
La insuficiencia pancreática exocrina es muy frecuente en personas que padecen o han padecido cáncer de páncreas. Por ello, salvo en situaciones excepcionales, el tratamiento sustitutivo con enzimas pancreáticas es necesario de forma habitual en estos pacientes.
Mi médico me ha prescrito enzimas pancreáticas, ¿cómo debo tomarlas?
El objetivo del tratamiento con enzimas pancreáticas es reemplazar la función digestiva del páncreas. De forma general, se recomienda iniciar el tratamiento con una dosis de 50.000 unidades con las comidas principales y 25.000 unidades con las ingestas más ligeras, como las de media mañana o merienda. No obstante, en la mayoría de los pacientes con cáncer de páncreas estas dosis suelen ser insuficientes, por lo que se comienza habitualmente con 75.000 unidades en las comidas principales y 50.000 unidades en las comidas de menor volumen y contenido calórico. Con frecuencia, estas dosis deben ajustarse y aumentarse de manera progresiva para conseguir normalizar el peso y mejorar el estado nutricional.
Dado que en cada comida es necesario tomar varias cápsulas, lo más adecuado es repartirlas a lo largo de la ingesta. De este modo, se facilita una mejor mezcla de los alimentos con las enzimas digestivas en el estómago y se optimiza su eficacia.