El estreñimiento es un trastorno digestivo muy frecuente que puede deberse a diferentes causas y afectar de forma significativa al bienestar y la calidad de vida. A continuación, se explican sus tipos, síntomas, causas, métodos de diagnóstico, opciones de tratamiento y las principales recomendaciones dietéticas para favorecer un tránsito intestinal saludable.
Estreñimiento
¿Qué es el estreñimiento?
El estreñimiento es una condición que puede aparecer por motivos muy diversos. Aunque generalmente se define como una reducción del número de deposiciones por debajo de tres a la semana, también debemos considerar síntomas de estreñimiento la dificultad para expulsar el contenido fecal, la sensación de evacuación incompleta o la presencia de heces de pequeño volumen o de consistencia dura. En España, distintos estudios sitúan su frecuencia entre el 12 y el 20%. Es más habitual en mujeres, en personas con vida sedentaria y en quienes consumen pocos líquidos y poca fibra (frutas y verduras).
Tipos de estreñimiento
Se suele diferenciar entre estreñimiento crónico secundario y estreñimiento funcional o primario.
Estreñimiento Crónico Secundario
Es el estreñimiento que aparece como consecuencia de situaciones que alteran la estructura del intestino o interfieren con su funcionamiento y su movimiento.
Estreñimiento crónico secundario causas digestivas:
En estos casos existe algún tipo de dificultad para que el bolo fecal avance con normalidad por el intestino. Entre otras causas, se incluyen:
- Cáncer de colon y recto
- Enfermedad inflamatoria intestinal, especialmente la enfermedad de Crohn
- Problemas de riego sanguíneo, como la colitis isquémica
- Estenosis en anastomosis tras cirugía digestiva
- Fisuras anales
- Hemorroides complicadas
- Prolapso rectal
Estreñimiento crónico secundario a consumo de fármacos:
- Muchos medicamentos, utilizados para distintas enfermedades, pueden causar estreñimiento como efecto secundario en algunas personas, por ejemplo:Antidepresivos tricíclicos
- Antihipertensivos como los antagonistas del calcio
- Diuréticos
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)
- Analgésicos opioides como morfina o codeína
- Antiácidos
- Agonistas GLP-1
Estreñimiento crónico secundario a alteraciones metabólicas y endocrinas:
Algunas enfermedades o desequilibrios pueden favorecer el estreñimiento:
- Diabetes mellitus
- Insuficiencia renal crónica
Estreñimiento crónico secundario a enfermedades neurológicas a nivel del sistema nervioso central:
- Enfermedad de Parkinson
- Síndrome depresivo
- Tumores cerebrales
- Esclerosis múltiple
Estreñimiento crónico secundario a enfermedades neurológicas sistema nervioso periférico:
- Neuropatía autonómica
- Enfermedad de Hirschsprung o megacolon agangliónico congénito
Estreñimiento crónico funcional o primario
En este caso, a diferencia del estreñimiento secundario, no se detectan lesiones en el colon ni enfermedades neurológicas, musculares, endocrinas o metabólicas, y tampoco existe consumo de fármacos que expliquen el problema.
Su causa exacta no se conoce y se relaciona con alteraciones del funcionamiento interno de la motilidad del colon.
Se define siguiendo Criterios de Roma IV para el diagnóstico de estreñimiento funcional.
Debe reunir dos o más de los siguientes:
- Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
- Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
- Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
- Sensación de obstrucción anorectal en más del 25% de las deposiciones.
- Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
- Menos de tres deposiciones por semana.
Heces líquidas infrecuentes en ausencia de uso de laxantes.
No debe reunir criterios para síndrome del intestino irritable.
Estos criterios deben cumplirse en los tres últimos meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico.
Dentro del estreñimiento crónico primario se distinguen tres grupos:
- Estreñimiento con tránsito colónico normal: el tiempo de paso de las heces por el colon está dentro de lo habitual. Aun así, se cumplen los criterios anteriores y suele haber sensación de hinchazón o distensión abdominal.
- Estreñimiento con tránsito colónico lento: el avance por el colon es más lento. Las deposiciones suelen ser muy poco frecuentes y, a menudo, hay poco o ningún deseo de defecar.
- Estreñimiento por alteración del mecanismo de la defecación: existe un problema de coordinación anorectal, necesaria para evacuar correctamente. Son pacientes que realizan mucho esfuerzo y, en algunos casos, necesitan maniobras manuales para extraer las heces.
Síntomas
Lo más habitual es notar dificultad para evacuar o molestias relacionadas con el ritmo intestinal.
Como la definición clásica es poco precisa, se han establecido criterios internacionales (Roma IV), pensados para uso profesional, no para autoaplicarse. Además de lo anterior, es frecuente que aparezcan:
- Falta de ganas de defecar o ausencia de movimientos intestinales.
- Distensión abdominal y gases, en parte por la fermentación de restos en el colon (sobre todo de fibra soluble).
El estreñimiento mantenido y el esfuerzo repetido pueden favorecer problemas como:
- Fisura anal (que a su vez puede aumentar el estreñimiento).
- Prolapso rectal.
- Daño perineal con posibles problemas como incontinencia urinaria, cistocele o prolapso uterino.
- Neuropatía pudenda por hiperdescenso perineal y estiramiento nervioso.
A veces existe solapamiento con el síndrome de intestino irritable (SII), especialmente si hay dolor abdominal. En esos casos se puede clasificar como SII subtipo estreñimiento.
Síntomas de alarma
En la valoración del estreñimiento es importante identificar señales que puedan sugerir una causa grave (por ejemplo, cáncer de colon) y que requieren consulta médica:
- Aparición brusca o en poco tiempo, especialmente en mayores de 50 años.
- Pérdida de peso.
- Falta de respuesta a laxantes.
- Sangre en las heces con o sin mucosidad. No se considera alarmante cuando solo aparece sangre roja viva al limpiarse, algo típico de hemorroides o fisuras.
- Anemia o falta de hierro en analítica.
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
Diagnóstico
En muchos casos no es necesario hacer pruebas de forma rutinaria. La decisión depende de cada persona y de si existen síntomas de alarma u otros datos que hagan sospechar un problema orgánico.
Entre las pruebas que pueden utilizarse, según el caso, están:
- Analítica de sangre: útil para detectar causas metabólicas o endocrinas (por ejemplo, hipotiroidismo).
- Estudios radiológicos: radiografía simple de abdomen, enema opaco o tomografía (escáner), según lo que se necesite descartar.
- Colonoscopia: prueba principal si se sospecha una lesión en el colon.
- Estudios funcionales: se reservan para casos en los que se sospecha un problema de funcionamiento, como:
- Manometría ano-rectal y test de expulsión
- Tiempo de tránsito colónico
- Defecografía
Tratamiento
Tratamiento farmacológico
Si los cambios en la dieta y el estilo de vida no son suficientes, se pueden añadir medicamentos. Existen varias opciones según cómo actúen:
- Laxantes que aumentan el volumen fecal: Incluyen formadores de masa (suplementos de fibra) y laxantes osmóticos.
- La fibra debe acompañarse siempre de abundante agua: Su efecto puede tardar semanas.
- Los osmóticos retienen agua en el intestino y aumentan el volumen de las heces, como macrogol/polietilenglicol o lactulosa.
- Laxantes estimulantes: Actúan aumentando directamente el movimiento del colon Ejemplos: bisacodilo, cáscara sagrada, senósidos. No suelen ser la primera opción, pero pueden usarse como “rescate” si lo anterior no funciona.
- Laxantes emolientes: Facilitan una mezcla de heces con grasas y agua. Ejemplos: aceite de parafina o glicerina.
- Otros fármacos:
- Linaclotida: indicada en España para el síndrome de intestino irritable con estreñimiento severo.
- Prucaloprida: favorece contracciones intestinales estimulando receptores de serotonina y se reserva para quienes no responden a laxantes.
- Enemas: En algunos casos pueden utilizarse para evitar la impactación fecal tras varios días sin evacuar.
Recomendaciones dietéticas
La fibra forma parte de una alimentación saludable. Un consumo adecuado puede ayudar a prevenir o mejorar el estreñimiento al aumentar el volumen de las heces, mejorar la frecuencia y reducir el tiempo de tránsito intestinal.
A diario, se recomienda incluir:
- 2 raciones de verduras y hortalizas: por ejemplo ensalada variada o verduras cocidas, como plato principal o guarnición.
- 3 piezas de fruta: mejor enteras que en zumo, ya que la fibra se concentra sobre todo en la pulpa y la piel.
- 4 a 6 raciones de cereales o derivados: pan, arroz, pasta o cereales de desayuno, preferiblemente integrales o enriquecidos con salvado de trigo.
A la semana:
- 2 a 5 raciones de legumbres, una de las fuentes más importantes de fibra. Se aconseja combinarlas con cereales (por ejemplo, lentejas con arroz, garbanzos con patata, hummus con pan, habas con patata). Una ración equivale a un plato individual de unos 60 g en crudo.
Alimentos aconsejados
Grupo de alimentos | Recomendación |
Leche y derivados | Leche fermentada. Yogur con trozos de fruta. |
Cereales | Alternar refinados con integrales: Pan, pan con nueces y pasas, pasta, arroz ocasionalmente. Cereales de desayuno ricos en fibra o enriquecidos con salvado de trigo (por ejemplo). Galletas integrales con frutos secos. Bizcochos caseros con harina integral y frutos secos. |
Verduras y hortalizas | Todas. Seleccionar preferentemente las más ricas en fibra (>2g/100g de alimento): alcachofa, apio, brócoli, acelgas, coles de Bruselas, coliflor, aguacate, hinojo, puerro, pimiento verde, cebolla, nabo, remolacha y zanahoria. |
Legumbres | Todas. |
Frutas | Frescas y con piel si es posible: grosella, frambuesa, mora, granada, kiwi, higo, ciruela, pera, manzana, melocotón, albaricoque, fresa y naranja. |
Frutos secos y desecados | Frutos secos: todos, evitando los fritos y salados. Ciruela seca. Higo seco. Pasas, melocotón seco. Orejones. Dátiles. |
Grasas | Aceite de oliva o de semillas en cocciones y/o como aliño crudo. |
Bebidas | Caldos desgrasados. Infusiones. Agua. |
Preguntas frecuentes sobre el estreñimiento
¿Qué es el estreñimiento?
El estreñimiento es una alteración del ritmo intestinal que suele definirse como realizar menos de tres deposiciones por semana. Sin embargo, también incluye la dificultad para evacuar, la sensación de evacuación incompleta o la expulsión de heces duras o de pequeño volumen.
¿Cuáles son los síntomas del estreñimiento?
Los síntomas más frecuentes son dificultad para defecar, esfuerzo al evacuar, heces duras, sensación de evacuación incompleta, disminución de la frecuencia de las deposiciones, distensión abdominal, gases y sensación de hinchazón.
¿Qué causa el estreñimiento?
El estreñimiento puede deberse a múltiples causas. Puede aparecer como consecuencia de enfermedades digestivas, neurológicas, metabólicas o endocrinas, por el consumo de determinados medicamentos o sin que exista una causa identificable, como ocurre en el estreñimiento funcional.
¿Qué diferencia hay entre el estreñimiento funcional y el estreñimiento secundario?
El estreñimiento secundario aparece como consecuencia de otra enfermedad o del uso de determinados medicamentos. En cambio, el estreñimiento funcional no se relaciona con una causa orgánica identificable y se atribuye a alteraciones del funcionamiento del colon o del mecanismo de la defecación.
¿Qué medicamentos pueden producir estreñimiento?
Algunos medicamentos que pueden favorecer el estreñimiento son los antidepresivos tricíclicos, determinados antihipertensivos, diuréticos, antiinflamatorios no esteroideos (AINE), opioides como la morfina o la codeína, antiácidos y agonistas del GLP-1.
¿Qué enfermedades pueden provocar estreñimiento?
Entre las causas más frecuentes se encuentran el cáncer de colon y recto, la enfermedad de Crohn, la diabetes, la insuficiencia renal crónica, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Hirschsprung y otras alteraciones digestivas, neurológicas o metabólicas.
¿Cuándo puede considerarse que el estreñimiento es crónico?
El estreñimiento funcional se considera crónico cuando los síntomas cumplen los criterios de Roma IV durante los tres últimos meses y comenzaron al menos seis meses antes del diagnóstico.
¿Qué complicaciones puede producir el estreñimiento?
El estreñimiento mantenido puede favorecer la aparición de fisuras anales, prolapso rectal, lesiones del suelo pélvico, incontinencia urinaria, cistocele, prolapso uterino y neuropatía pudenda.
¿Cuáles son los síntomas de alarma del estreñimiento?
Es importante consultar con un médico si el estreñimiento aparece de forma brusca, especialmente a partir de los 50 años, si existe pérdida de peso, sangre en las heces, anemia, falta de respuesta a los laxantes o antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
¿Cómo se diagnostica el estreñimiento?
El diagnóstico se basa en la historia clínica y, cuando es necesario, puede complementarse con análisis de sangre, estudios radiológicos, colonoscopia o pruebas funcionales como la manometría anorrectal, el estudio del tiempo de tránsito colónico o la defecografía.
¿Cómo se trata el estreñimiento?
El tratamiento depende de la causa. Puede incluir cambios en la alimentación y el estilo de vida, suplementos de fibra, laxantes, otros medicamentos específicos y, en algunos casos, enemas.
¿Qué alimentos ayudan a mejorar el estreñimiento?
Se recomienda una alimentación rica en fibra que incluya verduras, frutas enteras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y una adecuada ingesta de agua.
¿Cuánta fibra se recomienda consumir para el estreñimiento?
Se aconseja consumir diariamente verduras, frutas y cereales integrales, además de incluir legumbres varias veces por semana como parte de una alimentación equilibrada y rica en fibra.
¿Qué frutas son recomendables para el estreñimiento?
Entre las frutas con mayor contenido en fibra destacan el kiwi, la ciruela, la pera, la manzana, la naranja, las fresas, los higos, las frambuesas, las moras y la granada.
¿Qué verduras son buenas para el estreñimiento?
Las verduras más ricas en fibra incluyen la alcachofa, el brócoli, las acelgas, la coliflor, las coles de Bruselas, el apio, el puerro, la cebolla, el pimiento verde, la zanahoria y la remolacha.
¿Beber agua ayuda a combatir el estreñimiento?
Sí. Una hidratación adecuada es especialmente importante cuando se aumenta el consumo de fibra, ya que favorece su efecto sobre el volumen y la consistencia de las heces.
¿Cuándo se utilizan los laxantes?
Los laxantes pueden recomendarse cuando las medidas dietéticas y los cambios en el estilo de vida no son suficientes. Existen distintos tipos y su elección depende de las características de cada paciente.
Contenido revisado en 2026 por:

Dra. Carolina Malagelada Prats
Hospital Vall D´Hebron
Contenido original por:

Dr. Antonio Moreno García
Hospital Universitario Puerta del Mar, Cádiz

Dra. Francisco García Fernández
Hospital Universitario Virgen del Rocío, Sevilla

Dr. José Miguel Rosales Zabal
Agencia Sanitaria Costa del Sol, Marbella, Málaga

Dra. Cristina Carretero Ribón
Clínica Universitaria de Pamplona

Dra. Jimena Abilés Osinaga
Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga