La fisura anal es una lesión frecuente que puede causar un dolor intenso durante la evacuación y afectar de forma importante a la calidad de vida. A continuación, se describen sus causas, síntomas, diagnóstico, opciones de tratamiento y las medidas higiénico-dietéticas que ayudan a aliviar las molestias y favorecer su cicatrización.
Fisura anal
¿Qué es la fisura anal?
Causas
El origen exacto de la fisura anal no se conoce con certeza. No obstante, la mayoría de las teorías coinciden en que existe una alteración en el riego sanguíneo de la zona anal. Se ha relacionado con un aumento de la tensión del esfínter anal interno, lo que reduce la llegada de sangre al tejido y favorece la aparición de una lesión similar a una úlcera, que se manifiesta como fisura.
El estreñimiento es uno de los factores que más contribuyen a su desarrollo, ya que el paso de heces duras puede producir pequeños traumatismos en la mucosa anal, empeorando la irrigación y facilitando la aparición de la fisura.
Síntomas
Diagnóstico
Tratamiento
Recomendaciones generales
Es fundamental evitar el estreñimiento. Para ello, se aconseja seguir una dieta rica en fibra, que incluya frutas, verduras, legumbres y productos integrales, junto con una ingesta adecuada de líquidos, aproximadamente dos litros de agua al día.
Después de cada deposición, se recomienda realizar baños de asiento con agua templada durante unos 10-15 minutos, ya que ayudan a aliviar el dolor y favorecen la relajación de la zona anal.
Tratamiento médico
Pueden utilizarse pomadas que contengan anestésicos locales y antiinflamatorios, las cuales ayudan a aliviar el dolor y las molestias asociadas a la fisura anal.
Existen además tratamientos tópicos cuyo objetivo es relajar el esfínter anal interno, reduciendo su presión y facilitando así la cicatrización de la fisura. Entre ellos se encuentran las pomadas de diltiazem y de nitroglicerina. Otra opción basada en este mismo mecanismo es la aplicación de toxina botulínica en el esfínter anal, que produce una relajación temporal del músculo y favorece la curación.
Tratamiento quirúrgico
Cuando las medidas conservadoras y el tratamiento médico no logran resolver el problema, puede indicarse el tratamiento quirúrgico. Esta intervención ofrece resultados muy satisfactorios y suele producir una mejoría rápida de los síntomas. No obstante, al tratarse de un procedimiento irreversible, se reserva como opción de segunda línea, utilizándose únicamente cuando el tratamiento médico ha resultado ineficaz.
Preguntas frecuentes sobre fisura anal
¿Qué provoca la aparición de esta lesión en la zona anal?
Aunque no se conoce con certeza el origen exacto, se relaciona con una alteración del riego sanguíneo de la zona y con un aumento de la tensión del esfínter anal interno. Además, el estreñimiento y el paso de heces duras pueden favorecer pequeños traumatismos que facilitan su aparición.
¿Cuáles son los síntomas más habituales?
El síntoma principal es un dolor intenso durante la evacuación, que puede mantenerse después de la deposición. También puede aparecer sangrado de color rojo brillante, dificultad para evacuar, picor o sensación de escozor en la zona afectada.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza mediante la exploración de la región anal. La inspección directa permite identificar la grieta y, posteriormente, el tacto rectal ayuda a valorar su extensión y descartar que continúe hacia el interior del canal anal.
¿Qué medidas pueden ayudar a mejorar las molestias?
Evitar el estreñimiento es una de las principales recomendaciones. Para ello, se aconseja una alimentación rica en fibra, una adecuada ingesta de líquidos y realizar baños de asiento con agua templada después de las deposiciones.
¿Qué tratamientos médicos pueden utilizarse?
Existen pomadas con anestésicos locales y antiinflamatorios para aliviar el dolor y las molestias. También pueden emplearse tratamientos tópicos como las pomadas de diltiazem o nitroglicerina, cuyo objetivo es relajar el esfínter anal interno y favorecer la cicatrización.
¿Cuándo puede ser necesario recurrir a una intervención quirúrgica?
La cirugía puede indicarse cuando las medidas conservadoras y el tratamiento médico no consiguen resolver el problema. Se reserva como segunda opción debido a que es un procedimiento irreversible.
¿La alimentación influye en la evolución de esta lesión?
Sí. Mantener una dieta rica en fibra, con frutas, verduras, legumbres y productos integrales, junto con una ingesta adecuada de líquidos, ayuda a evitar el estreñimiento, un factor relacionado con su aparición.
Contenido revisado en 2026 por :

Dra. Marta Casado Martín
Hospital Universitario Torrecárdenas. Almería.
Contenido original por:

Dr. José Miguel Rosales Zábal
Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga.

Dra. Mileidis San Juan Acosta
Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, Tenerife.

Dra. Cristina Carretero Ribón
Clínica Universitaria de Navarra.