¿Es común?
Es la causa más habitual de cáncer colorrectal hereditario. Se estima que entre un 2,5% y un 3% de los tumores de colon y recto se deben a esta alteración genética en nuestra población.
¿Cuál es el patrón de herencia?
Esta enfermedad se transmite de forma autosómica dominante, lo que significa que tanto hombres como mujeres pueden heredar la mutación y transmitirla a su descendencia sin saltos de generación.
Aunque la penetrancia es elevada, alrededor del 80% de quienes portan la mutación pueden llegar a desarrollar cáncer, no todos los portadores manifestarán la enfermedad. Sin embargo, sí podrán transmitir la alteración genética a sus hijos.
Las mutaciones responsables afectan a genes implicados en la reparación del ADN. Más del 90% de las familias con esta enfermedad presentan alteraciones en los genes MLH1 (aproximadamente 60%) y MSH2 (alrededor del 38%), y en un menor porcentaje en MSH6 o PMS2.
¿Qué otras particularidades tiene?
Además de aumentar el riesgo de cáncer de colon y recto, esta alteración genética también predispone al desarrollo de otros tumores como los de endometrio, ovario, estómago, intestino delgado, vías urinarias, páncreas, riñón, vías biliares o incluso algunos tumores cutáneos o cerebrales.
Las neoplasias más frecuentes fuera del colon son, en este caso, las de endometrio, estómago y ovario. Por ello, las personas afectadas necesitan controles específicos que permitan detectar de manera precoz estas enfermedades.
Características
El cáncer colorrectal asociado a esta enfermedad suele aparecer a edades más tempranas que el cáncer colorrectal esporádico, habitualmente antes de los 50 años, y tiende a localizarse en el colon derecho (ciego y colon ascendente). Es común la presencia de tumores múltiples, ya sea simultáneos (sincrónicos) o desarrollados posteriormente (metacrónicos), tanto en el colon como en otros órganos asociados al síndrome.
Desde el punto de vista histológico, estos tumores presentan peculiaridades específicas y, además, la transformación de pólipos en cáncer parece producirse a mayor velocidad en comparación con la población general.
A pesar de ello, el pronóstico del cáncer colorrectal en pacientes con Síndrome de Lynch suele ser más favorable que en los casos no hereditarios.


