Cáncer de colon hereditario no asociado a poliposis

El cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis (CCRHNP) engloba diferentes síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de colon y recto en determinadas familias. El más frecuente es el Síndrome de Lynch, una alteración genética relacionada con fallos en los mecanismos de reparación del ADN y asociada también a otros tipos de cáncer. Detectar de forma precoz a las personas con riesgo mediante estudios genéticos y programas de vigilancia, especialmente con colonoscopias periódicas, permite prevenir tumores o diagnosticarlos en fases iniciales, mejorando significativamente el pronóstico. 

¿Qué es el CCRHNP?

El cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis (CCRHNP) engloba dos entidades: el Síndrome de Lynch y un segundo grupo denominado cáncer colorrectal familiar tipo X. Ambos se caracterizan por un mayor riesgo de cáncer de colon y recto dentro de ciertas familias, aunque cada uno presenta mecanismos genéticos distintos.

Síndrome de Lynch

¿Es común? 

El Síndrome de Lynch es la causa más habitual de cáncer colorrectal hereditario. Se estima que entre un 2,5% y un 3% de los tumores de colon y recto se deben a esta alteración genética en nuestra población. 

 ¿Cuál es el patrón de herencia? 

Este síndrome se transmite de forma autosómica dominante, lo que significa que tanto hombres como mujeres pueden heredar la mutación y transmitirla a su descendencia sin saltos de generación. 

Aunque la penetrancia es elevada, alrededor del 80% de quienes portan la mutación pueden llegar a desarrollar cáncer, no todos los portadores manifestarán la enfermedad. Sin embargo, sí podrán transmitir la alteración genética a sus hijos. 

Las mutaciones responsables afectan a genes implicados en la reparación del ADN. Más del 90% de las familias con este síndrome presentan alteraciones en los genes MLH1 (aproximadamente 60%) y MSH2 (alrededor del 38%), y en un menor porcentaje en MSH6 o PMS2. 

¿Qué otras particularidades tiene? 

Además de aumentar el riesgo de cáncer de colon y recto, este síndrome también predispone al desarrollo de otros tumores como los de endometrio, ovario, estómago, intestino delgado, vías urinarias, páncreas, riñón, vías biliares o incluso algunos tumores cutáneos o cerebrales. 

Las neoplasias más frecuentes fuera del colon son, en este caso, las de endometrio, estómago y ovario. Por ello, las personas afectadas necesitan controles específicos que permitan detectar de manera precoz estas enfermedades. 

Características 

El cáncer colorrectal asociado al Síndrome de Lynch suele aparecer a edades más tempranas que el cáncer colorrectal esporádico, habitualmente antes de los 50 años, y tiende a localizarse en el colon derecho (ciego y colon ascendente).Es común la presencia de tumores múltiples, ya sea simultáneos (sincrónicos) o desarrollados posteriormente (metacrónicos), tanto en el colon como en otros órganos asociados al síndrome. 

Desde el punto de vista histológico, estos tumores presentan peculiaridades específicas y, además, la transformación de pólipos en cáncer parece producirse a mayor velocidad en comparación con la población general. 

 A pesar de ello, el pronóstico del cáncer colorrectal en pacientes con Síndrome de Lynch suele ser más favorable que en los casos no hereditarios. 

¿Cómo se sospecha? 

La sospecha se basa en la historia clínica personal y familiar. Inicialmente se empleaban los criterios de Ámsterdam I y II, aunque actualmente se utilizan los criterios de Bethesda, que permiten identificar a un mayor número de pacientes. 

Estos criterios consideran situaciones como: 

  • Diagnóstico de cáncer colorrectal antes de los 50 años. 
  • Presencia de tumores sincrónicos o metacrónicos relacionados con el síndrome (colon, endometrio, estómago, ovario…) a cualquier edad. 
  • Tumores con características histológicas sugestivas diagnosticados antes de los 60 años. 
  • Pacientes con cáncer colorrectal y un familiar de primer grado con un tumor asociado al síndrome, o pacientes con dos familiares de primer o segundo grado con tumores relacionados, sin importar la edad.  

Si se cumple alguno de estos criterios, se recomiendan estudios específicos en el propio tumor para confirmar la sospecha.

¿Cómo se diagnostica precozmente? 

El diagnóstico definitivo se obtiene mediante el análisis genético en busca de mutaciones en los genes reparadores del ADN. Identificar la alteración permite diagnosticar la enfermedad incluso antes de que aparezcan síntomas en familiares con riesgo, quienes deben ser asesorados en unidades especializadas de consejo genético. 

¿Por qué se realiza la colonoscopia? 

La colonoscopia es fundamental porque permite identificar pólipos y extirparlos antes de que evolucionen a cáncer, además de detectar tumores en fases iniciales. 

Dado que muchas lesiones en estos pacientes aparecen en el colon derecho y pueden ser planas, es imprescindible realizar una preparación del colon de alta calidad para asegurar una exploración eficaz. 

 ¿Cuándo se indica la colonoscopia? 

En personas con riesgo de Síndrome de Lynch, se recomienda realizar una colonoscopia cada 1-2 años a partir de los 20-25 años, o 10 años antes de la edad de diagnóstico del del familiar afecto más joven. 

¿A parte de la colonoscopia se indican otros estudios? 

En mujeres pertenecientes a familias con Síndrome de Lynch, se aconseja realizar controles ginecológicos específicos debido al elevado riesgo de cáncer de endometrio y ovario. Estos suelen incluir ecografía transvaginal y/o biopsia endometrial anual a partir de los 30-35 años 

Si en la familia existen casos de cáncer gástrico, se recomienda una gastroscopia cada 1-2 años desde los 30-35 años. 

En familias con neoplasias urinarias asociadas al síndrome, se aconseja realizar ecografía renal y citología urinaria con la misma periodicidad (cada 1-2 años). 

¿Qué seguimiento se hace tras una operación? 

Las personas diagnosticadas con Síndrome de Lynch y ya intervenidas quirúrgicamente requieren un seguimiento continuo, dada la posibilidad de desarrollar nuevos tumores tanto en el colon o recto remanente como en otros órganos relacionados con el síndrome. 

Cáncer Colorrectal Familiar Tipo X

¿Qué es? 

El cáncer colorrectal familiar tipo X es aquel CCR que se diagnostica en pacientes que cumplen los criterios de Ámsterdam II: tres familiares con tumores asociados (CCR, endometrio, ovario, estómago…), afectación en al menos dos generaciones y un caso diagnosticado antes de los 50 años, pero en los que no se detecta ninguna mutación en los genes reparadores del ADN.  

¿Existe riesgo de presentar manifestaciones extracolonicas? 

No. En esta variante el riesgo de cáncer de colon es menor que en el Síndrome de Lynch y no se ha observado un aumento de neoplasias en otros órganos como endometrio, estómago u ovario. 

¿Cuándo se indica una colonoscopia? 

En aquellos miembros pertenecientes a familias con cáncer colorrectal familiar tipo X, se recomienda realizar una colonoscopia cada 3 años a partir de los 35 años o 10 años antes del diagnóstico del familiar afectado más joven. 

¿Hay que hacer otros estudios? 

En este grupo no se aconseja realizar cribado de tumores extracolónicos, a diferencia de lo que ocurre en el Síndrome de Lynch.

Preguntas frecuentes sobre el cáncer colorrectal hereditario no asociado a poliposis

¿Todas las personas con antecedentes familiares de cáncer de colon tienen este síndrome? 

No. La mayoría de los casos de cáncer colorrectal no se deben a un síndrome hereditario. La valoración de los antecedentes personales y familiares permite identificar cuándo puede estar indicado realizar estudios específicos. 

¿Si una persona tiene una alteración genética desarrollará necesariamente un cáncer? 

No. Tener una mutación asociada a estos síndromes aumenta el riesgo, pero no significa que el cáncer vaya a aparecer en todos los casos. Por ello son fundamentales los programas de vigilancia y seguimiento. 

¿Qué familiares pueden beneficiarse de un estudio genético? 

Cuando se confirma un síndrome hereditario, los familiares con riesgo pueden ser evaluados en una unidad de consejo genético para determinar si son portadores de la alteración y establecer las medidas de prevención más adecuadas. 

¿Se puede prevenir el cáncer en las personas con mayor riesgo? 

En muchos casos sí. El seguimiento mediante revisiones periódicas permite detectar lesiones precancerosas o tumores en fases iniciales, lo que mejora las posibilidades de tratamiento. 

¿Qué especialistas participan en el seguimiento de estas personas? 

El manejo suele realizarse de forma multidisciplinar e implica a especialistas en aparato digestivo, genética clínica, anatomía patológica, cirugía y, cuando es necesario, otras especialidades según el riesgo de cada paciente. 

¿Dónde debe realizarse el seguimiento de las personas con riesgo? 

Lo más recomendable es que el seguimiento se lleve a cabo en centros con experiencia en síndromes hereditarios y acceso a unidades de consejo genético, donde pueda establecerse un plan de vigilancia individualizado. 

¿Qué diferencia hay entre tener antecedentes familiares y padecer un síndrome hereditario? 

No todas las familias con varios casos de cáncer colorrectal presentan un síndrome hereditario. Para establecer el riesgo es necesario valorar la historia familiar y, cuando está indicado, realizar estudios genéticos. 

Contenido revisado en 2026 por:

Dra. Mileidis San Juan

Dra. Mileidis San Juan Acosta

Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, Santa Cruz de Tenerife.

Dra. Pilar Esteban

Dra. Pilar Esteban Delgado

Hospital Gral. Univ. Morales Meseguer, Murcia.

Contenido original por:

Dr. Robin Rivera Irigoin

Dr. Robin Riviera Irigoin

Hospital Costa del Sol, Marbella.

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