Utilización de clips en la endoscopia digestiva

Los clips son pequeños dispositivos metálicos, de entre 8 y 12 mm, que utilizan los especialistas en aparato digestivo durante las exploraciones endoscópicas. Funcionan de manera similar a una “grapa”, ya que al aplicarse sobre un vaso sangrante o un tejido lesionado ejercen una presión directa (técnica mecánica), favoreciendo el cierre de la lesión y su posterior cicatrización.

Esta forma de actuación permite tratar la lesión sin dañar los tejidos sanos que la rodean, lo que diferencia a los clips de otras técnicas endoscópicas que emplean calor (métodos térmicos) o sustancias químicas esclerosantes (técnicas de inyección).

¿Para qué se utilizan?

El uso de clips en la endoscopia terapéutica se ha ampliado de forma progresiva en los últimos años.

Su aplicación principal es la obtención de hemostasia, es decir, detener o prevenir una hemorragia digestiva activa. Además de su eficacia como método hemostático, numerosos estudios han demostrado su utilidad para el cierre de perforaciones y fístulas de la pared del tracto gastrointestinal, especialmente en situaciones en las que la cirugía no está indicada.

Los clips también pueden utilizarse como marcadores endoscópicos radiopacos, permitiendo localizar lesiones en estudios radiológicos y facilitar posteriormente tratamientos dirigidos. Asimismo, se emplean como ayuda para fijar distintos accesorios, como sondas de nutrición o prótesis. Más recientemente, se han utilizado incluso para el cierre de orificios tras procedimientos combinados de cirugía y endoscopia, como las técnicas NOTES/CETON (cirugía endoscópica a través de orificios naturales).

No obstante, las lesiones en las que los clips han demostrado mayor eficacia son las hemorragias gastrointestinales con sangrado activo (con la excepción de la hemorragia por varices esófago-gástricas), como las úlceras pépticas o los sangrados procedentes de arterias de pequeño calibre. Aun así, pueden emplearse en prácticamente cualquier hemorragia digestiva, tanto alta como baja, independientemente de su causa.

Además, los clips constituyen una herramienta habitual y de primera elección en la prevención del sangrado tras una polipectomía (extirpación endoscópica de un pólipo), aplicándose sobre la escara o zona de cicatrización, especialmente en pacientes que toman fármacos antiagregantes o anticoagulantes y presentan un mayor riesgo hemorrágico.

¿Cómo se utilizan?

La utilización de clips se basa en el principio quirúrgico de aproximar de forma adecuada los bordes de tejido sano de una lesión —como úlceras, perforaciones o erosiones— para favorecer una correcta reparación tisular y lograr posteriormente la cicatrización y curación.

La colocación de clips durante una endoscopia digestiva es una técnica relativamente sencilla, accesible y fácil de aprender, aunque requiere personal entrenado y con experiencia en su manejo. La técnica concreta depende del modelo de clip utilizado, pero en todos los casos se introducen a través del canal de trabajo del endoscopio.

Los clips pueden permanecer fijados en la lesión durante un periodo aproximado de 2 a 4 semanas, tras el cual se desprenden de forma espontánea sin causar daño y, por lo general, sin que el paciente llegue a notarlo.

Se trata de un procedimiento con un perfil de seguridad excelente y con una duración del efecto terapéutico superior al de otras técnicas endoscópicas más clásicas. Su eficacia y seguridad dependen de diversos factores, como el tipo de lesión, la localización del sangrado y la habilidad del profesional que los coloca. Pueden resultar más difíciles de posicionar correctamente en lesiones de gran tamaño (mayores de 1 cm), en sangrados difusos, en lesiones crónicas con abundante tejido cicatricial o en zonas de difícil visualización endoscópica, como el bulbo duodenal, la curvatura menor gástrica o determinadas angulaciones del colon.

Los resultados obtenidos en los estudios realizados son muy satisfactorios, con una tasa de eficacia cercana al 90% en lesiones con sangrado activo, ya sea como tratamiento único o combinado con otras técnicas, y con una tasa de resangrado inferior al 10%.

Puntos principales

Los clips son dispositivos metálicos utilizados en la endoscopia digestiva con finalidad terapéutica, que ejercen una compresión mecánica sobre lesiones sangrantes o tejidos dañados. Se trata de una técnica sencilla, eficaz y segura, empleada principalmente para el control de hemorragias digestivas activas y para la prevención (profilaxis) del sangrado tras la realización de una polipectomía endoscópica.

Contenido revisado en 2026 por:

Dra. Mileidis San Juan

Dra. Mileidis San Juan Acosta

Hospital Univ. La Candelaria. Tenerife.

Contenido original por:

Miguel Rivero Fernández

Dr. Miguel Rivero Fernández

Agencia Sanitaria Costa del Sol, Marbella, Málaga.

Patricia Sanz Perera

Dra. Patricia Sanz

Servicio de Gastroenterología. Hospital del Sureste.

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