¿Qué es la reservoritis?

La reservoritis es la inflamación del reservorio ileal, una estructura que se crea quirúrgicamente con la parte final del intestino delgado después de extirpar el colon y el recto. 

 Esta cirugía se realiza sobre todo en algunos pacientes con colitis ulcerosa o poliposis adenomatosa familiar, con el objetivo de mantener la evacuación por vía natural y evitar una ileostomía permanente. 

 La reservoritis es una de las complicaciones más frecuentes tras esta cirugía y puede aparecer en una proporción importante de pacientes durante los primeros años. 

Causas de la reservoritis

La causa exacta no se conoce y probablemente intervienen varios factores. 

 Entre ellos se encuentran alteraciones de la respuesta inmunitaria, cambios en la microbiota intestinal y otros factores relacionados con la propia cirugía o con determinadas infecciones. 

 La reservoritis es más frecuente en pacientes operados por colitis ulcerosa que en los intervenidos por poliposis adenomatosa familiar. 

Síntomas de la reservoritis

Una persona con un reservorio que funciona correctamente suele realizar varias deposiciones al día. 

 Cuando aparece una reservoritis pueden presentarse: 

  •  aumento del número de deposiciones 
  • heces más líquidas 
  • urgencia para defecar 
  • dolor abdominal 
  • incontinencia 
  • sangre en las heces 
  • fiebre 

 Estos síntomas también pueden aparecer por otras causas, por lo que es importante confirmar el diagnóstico. 

Diagnóstico

La prueba más importante es la endoscopia del reservorio, que permite observar directamente la mucosa y tomar biopsias si es necesario. 

 En algunos casos también pueden realizarse análisis de heces u otras pruebas para descartar infecciones u otros problemas que puedan producir síntomas similares. 

 Entre las posibles causas alternativas se encuentran infecciones intestinales, estenosis, fístulas, enfermedad de Crohn o inflamación de otras zonas próximas al reservorio. 

Tratamiento de la reservoritis

El tratamiento depende de la duración y evolución de los síntomas. 

 Reservoritis aguda 

 Los episodios agudos suelen tratarse con antibióticos durante unas semanas y, en muchos pacientes, la respuesta es buena. 

 Algunas personas presentan un único episodio, mientras que otras pueden tener recurrencias. 

 Reservoritis recurrente o crónica 

 Cuando los episodios se repiten con frecuencia o los síntomas persisten, puede ser necesario utilizar nuevos ciclos de antibióticos o tratamientos dirigidos a controlar la inflamación. 

 En los casos que no responden adecuadamente a los antibióticos pueden emplearse tratamientos inmunomoduladores o biológicos. 

Alimentación y estilo de vida

No existe una dieta específica que cure la reservoritis. 

 Algunos pacientes pueden encontrarse mejor realizando comidas pequeñas y frecuentes, evitando alimentos muy grasos y adaptando la cantidad de fibra según su tolerancia. 

 También se recomienda evitar el tabaco y no utilizar antiinflamatorios no esteroideos de forma habitual salvo indicación médica. 

¿Qué debes tener en cuenta?

Un aumento de las deposiciones o la aparición de urgencia no significa necesariamente que exista una reservoritis. 

 Si los síntomas son nuevos, persistentes o diferentes de lo habitual, es recomendable consultar con el especialista para descartar otras causas. 

 En la mayoría de los casos existen tratamientos que permiten controlar los síntomas. Solo en situaciones poco frecuentes de difícil control puede ser necesario recurrir a nuevas intervenciones quirúrgicas. 

Preguntas frecuentes

¿Es frecuente la reservoritis? 

 Sí. Es una de las complicaciones inflamatorias más frecuentes tras la creación de un reservorio ileal, especialmente en pacientes operados por colitis ulcerosa. 

  ¿Tener reservoritis significa que el reservorio ha dejado de funcionar? 

 No. Muchos pacientes presentan episodios que responden bien al tratamiento y mantienen un buen funcionamiento del reservorio. 

  ¿Siempre se trata con antibióticos? 

 Los antibióticos son el tratamiento habitual de los episodios agudos. Si la reservoritis se hace recurrente o no responde, pueden utilizarse otros tratamientos para controlar la inflamación. 

  ¿Puede volver después del tratamiento? 

 Sí. Algunas personas presentan nuevos episodios después de haber mejorado. En estos casos el especialista decidirá si es necesario repetir el tratamiento o utilizar otras opciones. 

  ¿Los probióticos son útiles? 

 Se han estudiado como forma de prevención, pero actualmente no existe evidencia suficientemente sólida para recomendar su uso de forma general. 

  ¿El trasplante de microbiota fecal es un tratamiento de la reservoritis? 

 Actualmente no se considera un tratamiento establecido, ya que los estudios disponibles no han demostrado un beneficio claro. 

  ¿Cuándo debo consultar? 

 Conviene consultar si aparece un cambio importante en el funcionamiento habitual del reservorio, especialmente si hay un aumento persistente del número de deposiciones, dolor abdominal, fiebre, sangre en las heces, urgencia marcada o incontinencia. 

Contenido elaborado y revisado en 2026 por:

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Dra. Carolina Malagelada Prats

Servicio de Aparato digestivo.
Hospital Univ. Vall d´Hebron

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