No se ha demostrado que el embarazo empeore ni acelere la evolución de la infección por el virus de la hepatitis C, ya sea en su fase aguda o crónica. La aparición de una hepatitis C aguda durante la gestación es poco habitual.
La infección por VHC es más frecuente en mujeres embarazadas que también viven con infección por VIH, debido a que comparten vías de transmisión.
Transmisión vertical (TV)
La transmisión de madre a hijo puede producirse, aunque el riesgo no es muy elevado en términos generales. En mujeres portadoras únicamente del VHC, la tasa de transmisión al recién nacido suele situarse alrededor del 2%. Sin embargo, cuando existe coinfección por VHC y VIH, el riesgo puede aumentar de forma considerable, alcanzando cifras cercanas al 20%. De manera global, el promedio se sitúa entre el 5% y el 10%.
El momento de mayor probabilidad de transmisión es el parto. Durante el embarazo el riesgo es menor. Además, la posibilidad de contagio aumenta cuando la madre presenta una carga viral elevada (mayor cantidad de virus en sangre).
Diagnóstico durante la gestación
Si existen factores de riesgo o sospecha clínica, el estudio se realiza mediante análisis de sangre. La detección de anticuerpos frente al VHC (anti-VHC) indica contacto con el virus, aunque estos pueden tardar semanas en hacerse positivos. Por eso, la prueba más precoz y fiable para confirmar infección activa es la determinación del ARN del VHC en sangre, que detecta directamente el material genético del virus.
Prevención y tratamiento
Actualmente no existe vacuna frente al VHC ni medidas específicas que hayan demostrado prevenir de forma eficaz la transmisión al recién nacido. Por ello, la prevención se basa en evitar la infección mediante medidas generales, como no compartir agujas u objetos cortantes y mantener prácticas sexuales seguras en situaciones de riesgo.
Si se diagnostica una infección aguda durante el embarazo, el tratamiento antiviral suele posponerse hasta después del parto, en el periodo de puerperio tardío, para garantizar la mayor seguridad posible tanto para la madre como para el bebé.