La hemocromatosis hereditaria es una enfermedad en la que el organismo absorbe y acumula demasiado hierro.
El hierro es necesario para la vida y participa en funciones esenciales como el transporte de oxígeno. El problema aparece cuando el cuerpo almacena más hierro del que necesita durante años. Ese exceso puede depositarse en distintos órganos, especialmente en el hígado, pero también en el corazón, el páncreas, las articulaciones o la piel.
La mayoría de los casos están relacionados con alteraciones genéticas, especialmente en el gen HFE. Por eso muchas personas escuchan por primera vez que tienen una “enfermedad hereditaria” tras realizarse una analítica. Afortunadamente, cuando se diagnostica de forma precoz, la hemocromatosis tiene tratamiento muy eficaz y muchas de sus complicaciones pueden prevenirse.
