¿Es una enfermedad muy grave?
Depende del momento en que se diagnostique y del daño acumulado. Algunas personas presentan formas leves y otras llegan al diagnóstico con enfermedad hepática avanzada o síntomas neurológicos importantes. La buena noticia es que hoy disponemos de tratamientos eficaces y que el pronóstico ha mejorado muchísimo en las últimas décadas.
¿Voy a poder hacer una vida normal?
En muchos casos, sí. La mayoría de los pacientes correctamente tratados pueden trabajar, viajar, hacer deporte, estudiar, tener hijos y mantener una vida completamente activa. Lo más importante es seguir adecuadamente el tratamiento y acudir a los controles médicos.
¿Tendré que tomar medicación toda la vida?
Sí. La enfermedad no desaparece aunque uno se encuentre bien. El tratamiento evita que el cobre vuelva a acumularse y protege órganos como el hígado y el cerebro.
¿Qué pasa si se me olvida la medicación?
Un olvido puntual no suele tener consecuencias importantes, pero abandonar el tratamiento durante semanas o meses puede ser peligroso. Muchas complicaciones aparecen precisamente tras suspender la medicación.
¿Los medicamentos tienen efectos secundarios?
Algunos pacientes pueden presentar efectos secundarios, especialmente al inicio. Por eso es importante realizar controles periódicos y comunicar cualquier síntoma nuevo. Actualmente existen varias opciones terapéuticas y muchas veces es posible ajustar el tratamiento si aparece intolerancia.
¿Puedo beber alcohol?
Si existe daño hepático, lo recomendable es evitarlo. Incluso en formas leves suele aconsejarse abandonar el consumo de alcohol.
¿Puedo hacer deporte?
Sí. El ejercicio físico suele ser beneficioso y recomendable, adaptándolo a la situación de cada persona.
¿Puedo viajar o coger aviones?
Sí. La mayoría de los pacientes pueden viajar con normalidad. Conviene llevar medicación suficiente, mantener los horarios del tratamiento y llevar un informe médico si se trata de viajes largos o internacionales.
¿Puedo quedarme embarazada?
Muchas mujeres con enfermedad de Wilson pueden tener embarazos normales. Es importante planificarlo y comentarlo previamente con el especialista. En general, el tratamiento no debe suspenderse durante el embarazo, aunque a veces puede ser necesario ajustar dosis. Es imprescindible que antes de planificar el embarazo consulte a su especialista en Aparato Digestivo.
¿Mis hijos o hermanos pueden tener la enfermedad?
Sí, porque se trata de una enfermedad genética hereditaria. Por eso suele recomendarse estudiar a los familiares de primer grado, incluso aunque no tengan síntomas.
¿La enfermedad puede afectar a la memoria o al estado de ánimo?
Sí. Algunas personas presentan ansiedad, depresión, irritabilidad o problemas de concentración relacionados con la enfermedad. A veces estos síntomas mejoran con el tratamiento.
¿Necesitaré un trasplante de hígado?
La mayoría de los pacientes no lo necesitarán. Sin embargo, en casos muy avanzados o en insuficiencia hepática grave puede ser la mejor opción terapéutica.
¿Me voy a curar?
Actualmente no existe una “cura” definitiva en el sentido clásico, pero sí tratamientos muy eficaces que permiten controlar la enfermedad y evitar la progresión en la mayoría de los casos.
¿Cuándo debo consultar rápidamente?
Debe contactar con un médico si aparecen síntomas como:
- color amarillo intenso en piel u ojos,
- somnolencia o confusión,
- empeoramiento neurológico rápido,
- sangrado digestivo,
- hinchazón abdominal importante,
- fiebre o deterioro general marcado.