En los últimos años las opciones terapéuticas han aumentado mucho.
El tratamiento depende de múltiples factores como el tamaño y localización del tumor, la extensión de la enfermedad, el estado del hígado, y situación general del paciente. Por ello, el manejo suele decidirse en comités multidisciplinares especializados en tumores hepáticos en los que debe estar presente el especialista en Aparato Digestivo.
Cuando el tumor está localizado y puede extirparse completamente, la cirugía es el tratamiento con mayor posibilidad de curación. Sin embargo, no todos los pacientes pueden operarse inicialmente. En esos casos existen otras alternativas terapéuticas que han avanzado mucho en los últimos años. Actualmente pueden utilizarse quimioterapia, inmunoterapia, radioterapia, tratamientos locorregionales, y terapias dirigidas.
La combinación de gemcitabina y cisplatino ha sido durante años uno de los tratamientos estándar. Más recientemente, la incorporación de inmunoterapia como Durvalumab ha permitido mejorar resultados en algunos pacientes.
Además, uno de los avances más importantes ha sido el desarrollo de tratamientos personalizados según las alteraciones moleculares del tumor. Algunos pacientes presentan alteraciones específicas como FGFR2 o IDH1 que permiten utilizar terapias dirigidas concretas.
En determinados casos también pueden emplearse tratamientos dirigidos directamente al hígado, como la radioembolización, la quimioembolización, la ablación, o radioterapia estereotáxica. Estas técnicas pueden ayudar a controlar la enfermedad en algunos pacientes seleccionados.
Otro aspecto importante es que, aunque tradicionalmente el trasplante hepático no se consideraba una opción habitual, actualmente sabemos que en casos muy seleccionados puede ofrecer resultados prometedores.
Por ello, algunos pacientes concretos, especialmente con tumores pequeños, enfermedad muy controlada y criterios estrictos de selección, pueden ser evaluados para trasplante hepático en centros especializados. Por ello es fundamental que si usted padece un colangiocarcinoma intrahepático sea evaluado por un especialista en Aparato Digestivo.
¿Puede curarse?
Depende mucho del momento del diagnóstico. Cuando el tumor puede operarse completamente existe posibilidad de curación. En otros casos, el objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad el mayor tiempo posible y mantener la mejor calidad de vida. Incluso cuando no es posible curar completamente el tumor, los tratamientos actuales permiten cada vez más tiempo de control y supervivencia.