La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), especialmente la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn con afectación del colon, puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal (CCR) con el paso de los años. Este riesgo depende de distintos factores, como la extensión de la inflamación, la duración de la enfermedad o la presencia de otras patologías asociadas. Por ello, el seguimiento mediante colonoscopias periódicas y técnicas específicas de vigilancia es fundamental para detectar precozmente lesiones precancerosas, como la displasia, y reducir el riesgo de progresión hacia el cáncer colorrectal.
Cáncer de colon y Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
¿Todos los pacientes con EII tienen un riesgo aumentado de CCR?
No. El aumento de riesgo de cáncer colorrectal se observa únicamente en las personas con colitis ulcerosa o con Enfermedad de Crohn que afecta al colon. Los pacientes cuya enfermedad no implica esta parte del intestino no presentan este incremento de riesgo.
¿Qué factores de riesgo influyen en la aparición de CCR en estos pacientes?
El riesgo de desarrollar cáncer colorrectal es mayor cuanto más extensa es la afectación del colon y cuantos más años han pasado desde el inicio de la enfermedad.
También aumenta en quienes tienen colangitis esclerosante primaria, antecedentes familiares de cáncer colorrectal o un historial personal de pseudopólipos inflamatorios.
¿Qué es la displasia en la EII?
En los pacientes con EII, el cáncer colorrectal suele ir precedido por la aparición de displasia. La displasia es una alteración en las células del colon que aparece como consecuencia de la inflamación crónica y los fallos en la regeneración del tejido. Estas zonas anómalas se comportan de manera parecida a los pólipos y representan una etapa previa en la progresión hacia el cáncer.
¿Cómo se detecta la displasia en los pacientes con EII?
La colonoscopia es la herramienta ideal para identificar la displasia. Permite observar la mucosa del colon en detalle y obtener biopsias cuando se ve alguna zona sospechosa.
¿Una colonoscopia normal es suficiente?
La displasia puede ser muy difícil de identificar, por lo que se recomienda realizar la exploración con cromoendoscopia, una técnica en la que se aplica un colorante (habitualmente índigo carmín) para resaltar áreas que podrían estar alteradas y tomar biopsias dirigidas.
En los centros que no disponen de experiencia en esta técnica, la alternativa es realizar biopsias aleatorias durante la colonoscopia convencional.
¿Cuándo debe iniciarse el cribado?
En los pacientes con pancolitis (cuando la inflamación afecta a todo el colon), se aconseja iniciar las colonoscopias de vigilancia entre 8 y 10 años después del diagnóstico.
En los casos de colitis izquierda, el cribado debe comenzar a los 15 años del diagnóstico.
Si un paciente con EII es diagnosticado de colangitis esclerosante primaria, o viceversa, la vigilancia debe comenzar de inmediato.
¿Existe alguna forma de prevenir la aparición de cáncer colorrectal en la EII?
En las personas con colangitis esclerosante primaria, el ácido ursodesoxicólico ha demostrado reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
Además, algunos estudios sugieren que medicamentos como los aminosalicilatos o el ácido fólico podrían contribuir a disminuir la probabilidad de desarrollar CCR.
Otras preguntas frecuentes sobre EII y cribado de cáncer colorrectal
¿Cada cuánto tiempo debo hacerme una colonoscopia si tengo EII?
La frecuencia depende del riesgo individual de cada paciente, de los años de evolución de la enfermedad y de si existen factores asociados. El especialista indicará el seguimiento más adecuado.
¿La colonoscopia duele?
La colonoscopia suele realizarse con sedación, por lo que la mayoría de los pacientes no sienten dolor durante la prueba.
¿La displasia siempre acaba convirtiéndose en cáncer?
No siempre, pero sí se considera una lesión precancerosa. Detectarla de forma precoz permite actuar antes de que evolucione.
¿Los pseudopólipos aumentan el riesgo de cáncer colorrectal?
Sí. Los pseudopólipos inflamatorios se consideran un factor asociado a mayor riesgo y requieren seguimiento específico.
¿Mantener la enfermedad controlada reduce el riesgo de cáncer?
Sí. Controlar la inflamación intestinal de forma mantenida es una de las medidas más importantes para reducir el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal.
Contenido revisado en 2026 por:

Dra. Mileidis San Juan Acosta
Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, Santa Cruz de Tenerife.

Dra. Pilar Esteban Delgado
Hospital Gral. Univ. Morales Meseguer, Murcia.
Contenido original por:

Dr. Antonio M. Moreno García
Hospital Universitario Puerta del Mar, Cádiz.

Dr. Andrés Sánchez Yagüe
Hospital Costa del Sol, Marbella.






