¿Qué es la ascitis?

La ascitis es la acumulación de líquido en el abdomen, lo que hace que la tripa aumente de tamaño.

En la mayoría de los casos (aproximadamente 3 de cada 4), aparece como consecuencia de una enfermedad del hígado llamada cirrosis.
También puede deberse a problemas del corazón, riñón, infecciones o tumores, aunque es menos frecuente.

Causas

En las personas con cirrosis, el hígado se vuelve más rígido y dificulta el paso normal de la sangre. Esto provoca un aumento de la presión en una vena muy importante llamada vena porta, que lleva la sangre desde el intestino al hígado.

Al mismo tiempo, el organismo responde activando mecanismos hormonales que hacen que los riñones retengan sal y agua.

La combinación de estos factores favorece que el líquido se acumule poco a poco en el abdomen.

Síntomas

La ascitis no siempre da síntomas al principio. Cuando la cantidad de líquido es pequeña, puede pasar desapercibida.

A medida que aumenta, es frecuente notar hinchazón abdominal, aumento de peso o sensación de pesadez. También pueden aparecer hinchazón en las piernas, cansancio o dificultad para respirar, sobre todo cuando el abdomen está muy distendido.

Algunas personas notan que se llenan antes al comer o tienen molestias digestivas.

Es importante saber que el líquido puede infectarse. Si aparecen fiebre, dolor abdominal o un empeoramiento brusco del estado general, es necesario consultar de forma urgente.

Diagnóstico

El diagnóstico suele ser sencillo. El médico puede sospechar la ascitis al explorar el abdomen y confirmarla mediante una ecografía.

En la mayoría de los casos se realiza además una prueba llamada paracentesis, que consiste en extraer una pequeña cantidad de líquido con una aguja. Este análisis es fundamental porque permite conocer la causa de la ascitis y descartar infecciones.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa, pero en la cirrosis hay varias medidas fundamentales.

La primera es reducir la sal en la dieta, ya que el exceso de sodio favorece la retención de líquido. Esto implica no solo evitar añadir sal a las comidas, sino también reducir el consumo de alimentos procesados.

En cuanto a los líquidos, no siempre es necesario restringirlos. Esta recomendación se adapta a cada paciente, por lo que debe seguirse siempre el consejo del médico.

Habitualmente se utilizan medicamentos llamados diuréticos, que ayudan a eliminar el exceso de líquido a través de la orina. Estos fármacos requieren controles periódicos mediante análisis y no deben tomarse sin supervisión médica.

Cuando la ascitis es importante o no responde bien al tratamiento, puede ser necesario extraer el líquido mediante una paracentesis evacuadora. En estos casos se administra albúmina por vía intravenosa para evitar complicaciones.

En situaciones más avanzadas, existen tratamientos como el TIPS, una técnica que reduce la presión en el hígado, o el trasplante hepático, que es la solución definitiva en pacientes seleccionados.

¿Qué debes tener en cuenta?

La ascitis es una complicación relevante de la cirrosis y requiere seguimiento médico. Controlar la dieta, tomar correctamente la medicación y acudir a las revisiones es fundamental.

También es importante vigilar la aparición de síntomas de alarma, como fiebre o dolor abdominal, y consultar sin demora si aparecen.

Preguntas frecuentes sobre la ascitis

¿La ascitis significa que mi hígado ha dejado de funcionar?

No necesariamente. La ascitis indica que existe hipertensión portal y que la enfermedad hepática ha avanzado, pero muchas personas pueden mantenerse estables durante años con tratamiento y seguimiento adecuados.

Sin embargo, la aparición de ascitis es un dato importante y debe ser valorado siempre por un especialista en Aparato Digestivo.

¿La ascitis puede desaparecer?

Sí. En muchos casos la ascitis mejora o incluso desaparece con tratamiento adecuado, especialmente si se controla la causa de la enfermedad hepática, se reduce la sal en la dieta y se utilizan correctamente los diuréticos.

Algunos pacientes presentan ascitis persistente o recurrente y necesitan tratamientos adicionales.

¿Por qué tengo que reducir la sal?

La sal favorece la retención de líquidos. Cuando existe ascitis, el organismo tiende a acumular sodio y agua, por lo que reducir la sal ayuda a controlar la acumulación de líquido en el abdomen y mejora la eficacia de los diuréticos.

Muchas veces el problema no es la sal que se añade a la comida, sino la “sal oculta” en alimentos preparados, embutidos, conservas o comidas procesadas.

¿Tengo que beber menos agua?

No siempre.

La restricción de líquidos solo es necesaria en determinadas situaciones, especialmente cuando el sodio en sangre está muy bajo. En muchos pacientes basta con controlar la sal de la dieta.

Debe seguir siempre las indicaciones específicas de su especialista en Aparato Digestivo.

¿Puedo hacer ejercicio?

Sí. De hecho, mantener actividad física adaptada es recomendable.

El reposo absoluto prolongado favorece la pérdida de masa muscular y empeora la fragilidad. Caminar y realizar ejercicio suave adaptado a cada situación ayuda a mantener fuerza y calidad de vida.

¿Qué alimentos debo evitar?

Además del alcohol, que debe evitarse completamente, conviene limitar:

  • alimentos muy salados,
  • comidas precocinadas,
  • embutidos,
  • snacks y aperitivos salados,
  • conservas,
  • y bebidas con alto contenido en sodio.

El objetivo es mantener una dieta equilibrada y rica en proteínas, salvo que el médico indique lo contrario.

¿Los diuréticos son peligrosos?

Los diuréticos son fundamentales para tratar la ascitis, pero deben utilizarse siempre bajo supervisión por su especialista en Aparato Digestivo.

Pueden producir efectos secundarios como alteraciones del sodio o del potasio, bajada de tensión o deterioro de la función renal. Por eso son necesarios controles periódicos mediante análisis.

Nunca debe modificar la dosis por su cuenta.

¿Qué es una paracentesis?

La paracentesis es una técnica mediante la cual se extrae líquido del abdomen utilizando una aguja fina. Puede ser ligeramente molesto pero el dolor ocasionado por la punción dura escasos minutos.

Puede realizarse para analizar el líquido y conocer la causa de la ascitis, o como tratamiento cuando la cantidad de líquido es muy importante y produce molestias o dificultad respiratoria.

Es un procedimiento habitual y generalmente seguro cuando se realiza en condiciones adecuadas.

¿Por qué se administra albúmina después de una paracentesis?

Cuando se extrae gran cantidad de líquido, el organismo puede perder volumen circulante y producirse problemas de tensión arterial o función renal.

La albúmina intravenosa ayuda a prevenir estas complicaciones y mejora la seguridad del procedimiento.

¿Qué es la ascitis recurrente o refractaria?

Se habla de ascitis recurrente o refractaria cuando el líquido no responde adecuadamente a los diuréticos o reaparece rápidamente tras una paracentesis.

En estos casos puede ser necesario valorar otros tratamientos como el TIPS o, en algunos pacientes, el trasplante hepático.

¿Qué es un TIPS?

El TIPS es un procedimiento radiológico mediante el cual se crea una comunicación artificial dentro del hígado para disminuir la presión portal.

Puede ser muy eficaz para controlar la ascitis y mejorar la calidad de vida de algunos pacientes seleccionados.

No todos los pacientes son candidatos, por lo que debe valorarse de forma individualizada en centros con experiencia.

¿La ascitis puede infectarse?

Sí. Existe una complicación llamada peritonitis bacteriana espontánea, que consiste en la infección del líquido ascítico.

Aunque a veces no da síntomas, por lo general puede manifestarse con:

  • fiebre,
  • dolor abdominal,
  • empeoramiento del estado general,
  • somnolencia,
  • o deterioro de la función renal.

Es una situación potencialmente grave y requiere atención médica urgente.

¿Qué síntomas deben hacerme consultar urgentemente?

Debe acudir rápidamente a valoración médica si presenta:

  • fiebre,
  • dolor abdominal,
  • dificultad respiratoria,
  • vómitos con sangre,
  • heces negras,
  • mareo importante,
  • disminución marcada de la cantidad de orina,
  • somnolencia,
  • desorientación,
  • o aumento rápido del abdomen.

¿La ascitis significa que voy a necesitar un trasplante?

No necesariamente, pero la aparición de ascitis indica que la enfermedad hepática debe seguirse de forma estrecha.

En algunos pacientes puede ser necesario valorar un trasplante hepático, especialmente si aparecen complicaciones repetidas o deterioro de la función hepática. El momento adecuado debe decidirlo siempre un equipo especializado en centros con mucha experiencia.

¿Puedo viajar si tengo ascitis?

Depende de la situación clínica. Muchas personas pueden viajar sin problema si la ascitis está controlada.

Sin embargo, si existe ascitis importante, necesidad frecuente de paracentesis o complicaciones recientes, conviene consultar antes con el equipo médico.

¿Puedo tomar antiinflamatorios si tengo ascitis?

En general, no se recomienda tomar antiinflamatorios sin consultar previamente con el médico. Medicamentos como ibuprofeno, dexketoprofeno, diclofenaco o naproxeno pueden empeorar la función del riñón, favorecer la retención de líquidos y hacer que la ascitis aumente o responda peor a los diuréticos.

Aunque sean medicamentos muy habituales, en pacientes con ascitis pueden resultar peligrosos. Antes de tomar cualquier antiinflamatorio o medicamento nuevo, es importante consultar con su especialista en Aparato Digestivo.

¿Qué puedo hacer para ayudar a controlar la enfermedad?

Las medidas más importantes son:

  • evitar completamente el alcohol,
  • seguir correctamente la medicación,
  • reducir la sal,
  • acudir a las revisiones,
  • mantener actividad física adaptada,
  • y consultar precozmente ante síntomas nuevos.

El paciente tiene un papel fundamental en el control de la ascitis y de la enfermedad hepática.

Contenido elaborado y revisado en 2026 por:

tellez

Dr. Luis Téllez Villajo

Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid

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