La alergia a las proteínas de la leche es una enfermedad en la que el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a determinadas proteínas presentes en la leche, principalmente la caseína y la betalactoglobulina. Esta última no está presente en la leche materna.
En las personas con esta alergia, el organismo identifica estas proteínas como sustancias extrañas y produce anticuerpos frente a ellas, entre los que destaca la inmunoglobulina E. Como consecuencia, se liberan sustancias químicas como la histamina, responsables de la aparición de los síntomas. Se trata de una condición con base genética.
¿A quiénes puede afectar?
Suele manifestarse desde los primeros meses de vida. Puede aparecer cuando las proteínas de la leche de vaca pasan a través de la leche materna o cuando se introduce una fórmula infantil elaborada a partir de leche de vaca.
En la mayoría de los casos, aproximadamente en el 85 %, los niños superan la alergia durante los tres primeros años de vida. En la edad adulta es muy poco frecuente. Es una de las alergias alimentarias más habituales en la infancia.
Es importante diferenciarla de la intolerancia a la lactosa, que puede afectar tanto a niños como a adultos y tiene un mecanismo distinto.








